Muchos padres y madres consultan al psicólogo bien porque temen que su hijo o hija tenga un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, bien porque tras acudir a la consulta de un psiquiatra le han diagnosticado con TDAH. Este diagnóstico es uno de los más populares y más conocidos entre las familias. Aunque es un trastorno del que se ha hablado mucho y del que se han cuestionado tanto su existencia como su tratamiento farmacológico, nos parece interesante hablar de él y ofrecer una pequeña guía que confeccionamos hace un tiempo para ayudar a las familias en las que ha aparecido este problema.

El TDA o TDAH, según curse o no con hiperactividad, está considerado uno de los principales problemas de aprendizaje con los que se pueden encontrar los niños y los adolescentes. Los principales síntomas son la falta de atención, la impulsividad y en ocasiones la hiperactividad. Aunque no todos los niños o niñas inatentos, impulsivos o muy movidos necesariamente tienen este trastorno. Dependerá esencialmente de la intensidad  (de un modo desproporcionado si lo comparas con otros niños y niñas de su edad) y la frecuencia de los síntomas, que además tendrán que aparecer en casi todos los contextos de la vida del niño o la niña (al menos en dos: escolar y familiar). Además como resultado debe estar deteriorando su vida de una forma significativa.

El déficit de atención como síntoma es el más complicado de detectar, pero es el síntoma principal. Se caracteriza por:

  • le cuesta prestar atención a los detalles
  • tener dificultad para mantener atención durante un largo rato
  • pierde y olvida cosas constantemente (prendas, juguetes, etc.)
  • le es difícil seguir instrucciones simples o complejas
  • le cuesta escuchar y cambia constantemente de conversación o de tema
  • en el juego tiene problemas para seguir las normas
  • no suele terminar las tareas que empieza
  • es desordenado en las tareas (cuadernos, ejercicios, etc.)
  • con mucha facilidad se distrae y pierde la atención de la tarea

La impulsividad es un síntoma que suele ser el menos frecuente de los tres presentes, pero es algo que puede generar mucho rechazo por parte de adultos y otros niños. Se caracteriza por:

  • dificultad para reflexionar las acciones
  • no espera su turno
  • responde muy rápido y a veces sin prestar atención a la pregunta
  • sus respuestas son muy espontáneas y en ocasiones inoportunas
  • sus respuestas generan conflictos con adultos u otros niños
  • interrumpe a los demás y se muestra impaciente

La hiperactividad es muy fácil de ver en el niño y es el síntoma más conocido, pero no por ello es un síntoma predominante. En ocasiones está casi ausente o es sutil y esto hace que se tarde más en diagnosticar. Se caracteriza por:

  • le cuesta mucho permanecer quieto o parado
  • le puede costar mucho relajarse y no para de hacer ruidos
  • se mueve mucho en situaciones que no requieren de tanto movimiento
  • puede hablar mucho en todo tipo de situaciones

El abordaje terapéutico puede ser farmacológico y psicopedagógico o se podría prescindir de los fármacos y hacer un tratamiento psicológico y psicopedagógico. Esto dependerá de cada caso, de si responde o no a la medicación, de si las familias quieren o no utilizar los fármacos que se recetan o de si se prefiere hacer frente al problema desde una perspectiva puramente psicológica. En cualquier caso, cómo se enfrente la familia y los recursos que ésta ponga en marcha son fundamentales y determinantes para que el pronóstico sea favorable. Dentro de todo lo que una familia puede hacer lo más importante es la aceptación y el afecto incondicional de los niños y niñas con este problema. La comprensión, también es uno de los elementos principales. Es cierto que se deben trabajar los límites, las consecuencias de los actos, mejorar la capacidad de reflexión, etc. pero lo nuclear es que el trato que reciba el niño o la niña con TDA(H) le proporcione una imagen de sí mismo como una persona íntegra, válida, querible y entera.

Recomendamos para conocer más sobre este tema y aprender nuevas formas de educar a los niños y niñas con este trastorno, el libro de nuestro amigo Rafael Guerrero, Trastornro por Déficit de Atención e Hiperactividad con Hiperactividad, Entre la Patología y la Normalidad, publicado en Cúpula.

Consulta o descarga “Guía para padres y madres con hijos o hijas con TDAH”

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